Ir al contenido principal
Contaduría y Finanzas

Errores fiscales más comunes que cometen las PYMES mexicanas

C.P. Renata Islas 12 de mayo de 2026 8 min de lectura

Las pequeñas y medianas empresas generan la mayoría de los empleos en México, pero también concentran buena parte de los errores fiscales evitables. Esto es lo que más se repite y cómo prevenirlo.

De acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en sus censos económicos, las micro, pequeñas y medianas empresas representan la inmensa mayoría de las unidades económicas del país y una proporción muy significativa del empleo formal e informal. Esa misma magnitud explica por qué las PYMES concentran también buena parte de los errores fiscales detectados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT): no por mala fe, sino por falta de estructura administrativa dedicada al cumplimiento. Conocer estos errores —y cómo prevenirlos— es una de las formas más directas en que un contador agrega valor real a un negocio pequeño.

Deducir gastos sin el comprobante fiscal correcto

El error más recurrente sigue siendo deducir gastos respaldados con comprobantes que no cumplen los requisitos del artículo 29-A del Código Fiscal de la Federación: CFDI con la razón social incorrecta, sin el uso de CFDI adecuado, o de proveedores que no están localizados o cuyas operaciones han sido presumidas como inexistentes por el SAT conforme al artículo 69-B del propio Código.

Cuando esto ocurre, la consecuencia no es solo el rechazo de la deducción: si el SAT publica al proveedor en la lista de contribuyentes con operaciones presuntamente simuladas, la empresa que dedujo esos comprobantes tiene un plazo legal para acreditar la materialidad de la operación o autocorregirse, antes de que el comprobante se considere definitivamente sin efectos fiscales.

Señal de alerta
Antes de registrar una factura de un proveedor nuevo, verifica su situación en el listado de contribuyentes del artículo 69-B del CFF y confirma evidencia real de la operación: contratos, entregables, correos y comprobantes de pago bancarizado.

Mezclar las finanzas personales con las del negocio

En empresas familiares y negocios pequeños es común que el dueño pague gastos personales con la cuenta de la empresa, o viceversa. Fiscalmente, esto genera dos problemas: primero, esos gastos personales no son deducibles para la empresa y, si se dedujeron, representan una contingencia fiscal; segundo, pueden interpretarse como ingresos no declarados o préstamos entre partes relacionadas que requieren documentación específica (contrato, tasa de interés, retención de ISR cuando aplica).

La recomendación profesional es contundente: cuentas bancarias separadas, sin excepción, desde el primer día de operación del negocio, sin importar su tamaño.

No pagar correctamente al personal: nómina y esquemas de subcontratación

Tras la reforma de 2021 en materia de subcontratación laboral, que modificó la Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social, la Ley del INFONAVIT y diversas disposiciones fiscales, los esquemas de "outsourcing" para actividades del objeto social de la empresa quedaron prohibidos, salvo los servicios especializados debidamente registrados ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (registro REPSE). Muchas PYMES, sin saberlo, siguen utilizando esquemas que ya no son deducibles ni acreditables fiscalmente, lo que genera contingencias tanto en materia fiscal como laboral.

Otro error común es pagar "en lo negro" una parte del salario para reducir cuotas obrero-patronales. Esto no solo es ilegal: deja al trabajador desprotegido en materia de seguridad social y expone a la empresa a créditos fiscales del IMSS y del SAT que, con actualización y recargos, suelen superar por mucho el ahorro original.

Subestimar la importancia de la contabilidad electrónica

Desde la obligación de llevar contabilidad electrónica y enviarla mensualmente al SAT, muchas PYMES siguen tratando la contabilidad como un trámite de fin de año en lugar de un proceso continuo. Esto genera inconsistencias entre lo declarado y lo registrado contablemente, una de las principales banderas rojas que detonan revisiones electrónicas o cartas invitación por parte de la autoridad.

Error frecuenteConsecuencia fiscalPrevención
CFDI de proveedores no localizadosRechazo de la deducción, posible crédito fiscalVerificar listado del Art. 69-B CFF antes de pagar
Mezcla de gastos personales y de la empresaDeducciones improcedentes, posible ingreso omitidoCuentas bancarias separadas
Esquemas de subcontratación no permitidosNo deducible/acreditable, multas IMSS-SATVerificar registro REPSE si aplica
Contabilidad reactiva, no mensualInconsistencias que detonan revisionesCierre contable mensual disciplinado

Conclusión

Ninguno de estos errores nace de la intención de defraudar al fisco: nacen de la falta de estructura administrativa que es típica —y comprensible— en una empresa pequeña enfocada en sobrevivir y crecer. Ahí es exactamente donde el contador profesional agrega más valor: no solo presentando declaraciones, sino diseñando procesos simples que el dueño del negocio pueda sostener mes con mes. La diferencia entre una PYME fiscalmente sana y una expuesta a contingencias casi nunca es el tamaño de su contabilidad, sino la disciplina con la que se lleva.

Preguntas frecuentes

Es la disposición que permite al SAT presumir la inexistencia de operaciones cuando un contribuyente emisor de comprobantes no cuenta con los activos, personal o infraestructura para haberlas realizado, publicando a esos contribuyentes en listas oficiales.

Solo si el activo está debidamente registrado a nombre de la empresa o cumple los requisitos específicos de deducción de inversiones en automóviles que marca la Ley del ISR, y se documenta su uso para fines del negocio.

Es el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas, exigido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social tras la reforma de subcontratación de 2021. Sin él, los pagos por servicios especializados de terceros no son deducibles ni acreditables fiscalmente.

Sí, tanto fiscales (omisión de retenciones de ISR) como laborales y de seguridad social (cuotas IMSS-INFONAVIT incompletas), y deja al trabajador con prestaciones calculadas sobre un salario menor al real.

Idealmente de forma mensual, en línea con la obligación de enviar la contabilidad electrónica al SAT, en lugar de concentrar todo el trabajo contable al cierre del ejercicio.

¿Quieres ayudar a las empresas a evitar estos errores?

Si te interesa desarrollar estas competencias profesionalmente, conoce la Licenciatura en Contaduría y Finanzas en ALTUM Instituto Universitario o solicita información a uno de nuestros asesores.